Blefaritis: qué es, síntomas y cómo tratarla

La blefaritis es la inflamación crónica del borde de los párpados, la zona donde nacen las pestañas. Provoca molestias como enrojecimiento, picor, ardor y sensación de arenilla, y aunque no suele ser grave, puede resultar incómoda y tiene tendencia a repetirse a lo largo del tiempo. La buena noticia es que, con una rutina de cuidados adecuada, sus síntomas se controlan muy bien. En este artículo te explicamos qué es, cómo reconocerla, por qué aparece y qué puedes hacer para mantenerla a raya.
¿Qué es la blefaritis?
Se trata de una inflamación del borde de los párpados, justo en la base de las pestañas. Es una afección crónica, lo que significa que puede aparecer, mejorar y volver a aparecer con el tiempo, alternando épocas mejores con brotes. No es contagiosa y, con los cuidados adecuados, sus molestias se mantienen bajo control en la mayoría de los casos. Puede afectar a personas de cualquier edad.
Síntomas: cómo reconocerla
- Enrojecimiento e hinchazón del borde del párpado.
- Picor y ardor en los ojos.
- Sensación de arenilla o de tener algo dentro del ojo.
- Costras escamosas, parecidas a la caspa, en la base de las pestañas.
- Párpados pegados al despertar y, a veces, lagrimeo o sensación de sequedad.
- En ocasiones, mayor sensibilidad a la luz o visión algo borrosa que mejora al parpadear.
¿Por qué aparece?
La blefaritis suele estar relacionada con un mal funcionamiento de las pequeñas glándulas del borde del párpado, encargadas de producir parte de la película que lubrica el ojo. También influyen la tendencia de la piel a descamarse y la presencia habitual de ciertos microorganismos en esa zona. En muchas personas se combinan varios de estos factores, y por eso tiende a ser persistente. Es frecuente que se asocie a pieles con tendencia a la descamación o a la irritación.
Una afección que se controla, más que se cura
Es importante entender que la blefaritis es crónica: el objetivo no es tanto eliminarla por completo como mantener los síntomas bajo control. Con una rutina de cuidado constante, la mayoría de las personas consigue reducir mucho las molestias, espaciar los brotes y evitar que vayan a más. La constancia es, de hecho, la clave del éxito.
Cuidado diario de los párpados
La base del tratamiento es la higiene suave y regular del borde de los párpados. En líneas generales, suele incluir estos pasos:
Calor suave
Aplicar calor templado sobre los párpados cerrados durante unos minutos ayuda a reblandecer las costras y a que las glándulas funcionen mejor.
Limpieza delicada
Limpiar con suavidad el borde del párpado y la base de las pestañas para retirar las escamas y el exceso de grasa.
Constancia
Mantener esta rutina de forma habitual, también cuando la zona está mejor, para prevenir nuevos brotes.
Tratamiento
Además de la higiene diaria, el especialista puede recomendar otras medidas adaptadas a cada caso para aliviar la inflamación y las molestias, sobre todo durante los brotes. Lo más adecuado es que sea un profesional quien valore la situación y proponga el plan que mejor se ajuste a cada persona, ya que no todas las blefaritis son iguales.
¿Cuándo consultar?
Conviene acudir si las molestias son intensas o persistentes, si notas cambios en la visión, dolor importante o enrojecimiento marcado, o si los cuidados habituales no son suficientes. Una valoración profesional ayuda a confirmar el diagnóstico y a encontrar la rutina más eficaz para ti.
Si tienes molestias en los párpados que se repiten, nuestro equipo puede valorar tu caso y ayudarte a mantener la blefaritis bajo control.

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