Subir arriba
  1. Inicio
  2. Tratamientos
  3. Acné infantil y juvenil

Acné infantil y juvenil

El 95% de los casos de acné se curan

Es el problema dermatológico más frecuente en adolescentes y puede disminuir la autoestima en los que lo padecen e incluso afectar a las relaciones sociales, hasta el punto de causar importantes alteraciones psicológicas. Además las lesiones de acné pueden dejar marcas y cicatrices permanentes por lo que es importante realizar un tratamiento precoz y adecuado. Actualmente disponemos de muchas opciones muy seguras para tratar el acné y no hay necesidad de esperar para tratarlo.

El acné es una enfermedad de los folículos pilosebáceos que están localizados en la cara, la espalda, el pecho, los hombros, e incluso la parte superior de los brazos. Aunque es una enfermedad típica de la adolescencia (acné juvenil) en ocasiones puede aparecer también en la infancia. La causa exacta del acné es desconocida, pero se sabe que intervienen factores de diversa índole como factores hormonales que estimulan el crecimiento y secreción de las glándulas sebáceas (aumenta la secreción grasa), exceso de escamas en los poros y aumento de bacterias como el Propionibacterium acne, que provoca inflamación e infección.

 

¿Cuál es el mejor tratamiento para el acné?

El tratamiento del acné debe ser siempre individualizado.

Es importante que el dermatólogo personalize el tratamiento con acné. Dependerá del tipo de acné, de su severidad, de la edad del paciente y en base a los factores no solo clínicos, sino también personales, emocionales y de otra índole.

Habitualmente comenzamos con tratamiento no agresivos como cremas antiacné y fármacos orales. En ocasiones utilizamos peelings superficiales, láseres y terapia fotodinámica. Además todos los pacientes con acné deben seguir unas medidas generales como lavado suave de la cara dos veces al día, no utilizar cosméticos comedogénicos (cremas muy grasas), ya que pueden producir acné y por supuesto... no tocarse los granos.

 

9 consejos en relación al manejo del acné

  1. Los cosméticos no libres de grasa pueden empeorar tu acné (fotoprotectores, maquillajes, cremas grasas, etc.)
  2. No hay que lavar más de una vez al día la cara, preferiblemente por la noche.
  3. Las cremas con peróxido de benzoilo y derivados de la vitamina A son las más eficaces para tratar acnés leves y prevenir su recurrencia.
  4. Hay fármacos orales que pueden ayudar a controlar acnés leves-moderados en combinación con cremas antiacné.
  5. En ocasiones hay que hacer más de un ciclo de fármacos orales para conseguir la curación definitiva (yo tengo pacientes que han necesitado hasta 5 ciclos)
  6. La tecnología láser y determinados peelings químicos sirven de ayuda para determinados casos resistentes de acné.
  7. En muchas ocasiones los fármacos hormonales ayudan a controlar y curar acnés en mujeres jóvenes.
  8. Algunos estudios recientes apuntan que la dieta rica en leche y carbohidratos favorece la aparición del acné.
  9. Las cicatrices de acné mejoran mucho combinando tecnología láser con tratamientos en consulta.

¿POR QUÉ NO SE DEBEN "TOCAR" LOS GRANOS (O LESIONES DE ACNÉ)?

Todos hemos oído en alguna ocasión a padres, abuelos o conocidos decir “no te toques los granos”. Por si fuera poco, los médicos –y de forma especial los dermatólogos, dado que el acné llega a constituir un porcentaje cercano al 25% de nuestras consultas generales– también pronunciamos una oración de similar significado.

Y es que, cuando uno manipula una lesión de acné, especialmente sin las condiciones higiénicas adecuadas, corre el riesgo de:

- Inflamación: La manipulación de una lesión de acné conlleva la atracción de células inflamatorias a la lesión, y la consecuente aparición de rojez, hinchazón y molestias.

- Infección: Esa inflamación puede guardar relación con la colonización de una lesión por microorganismos (especialmente bacterias presentes en las manos). Una infección local puede ser fácilmente solventable si se consulta de forma temprana, pero en ocasiones pueden aparecer abscesos (colecciones de pus) que han de ser tratados quirúrgicamente en consulta o en quirófano.

- Manchas: Toda inflamación puede acompañarse, sobre todo en pieles con facilidad para broncearse, de manchas oscuras o claras (hiperpigmentación o hipopigmentación postinflamatoria).

- Cicatrices: La manipulación puede generar excoriaciones (abrasiones de las capas superiores de la piel), que con frecuencia dan lugar a cicatrices inestéticas.

Por tanto, se ha de resistir la tentación de manipular las lesiones de acné (esto es, “no se deben tocar los granos”), pues las aparentes ventajas son claramente superadas por los múltiples inconvenientes que puede causar.

Presupuesto y financiación

Tratamientos relacionados