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Dermatología Neonatal

La piel del neonato

Al nacimiento, pueden aparecer ciertas "manchas" en la piel que en numerosas ocasiones constituyen un motivo de preocupación. Aunque la mayoría no van a resultar problemáticas, el dermatólogo puede corroborar su inocencia y descartar problemas sobreañadidos.

Además, la piel del neonato presenta ciertas peculiaridades que hacen necesario un trato especial.

 

TRASTORNOS CUTÁNEOS MÁS COMÚNES EN EL RECIEN NACIDO

Hiperplasia de las glándulas sebáceas: es secundaria a la estimulación androgénica procedente de la madre o del niño, in útero, de las glándulas sebáceas. Se manifiesta por la presencia de pápulas diminutas, lisas, blanco amarillentas. Localizadas sobre todo en nariz y labio superior.

Milia: Son quistes de inclusión intraepidérmicos que contienen material queratinizado. Se presenta como pápulas blancas de superficie lisa, diminutas, en número variable, más prominentes en mejillas, nariz y frente.

Miliaria cristalina: Son pequeñas ampollas, de contenido líquido transparente (sudor), muy frágiles, que se rompen con la limpieza de la piel. Se debe a la obstrucción del conducto de las glándulas sudoríparas ecrinas. En el período neonatal la forma más común, es la forma más superficial, la miliaria cristalina (sudamina). 

Eritema tóxico del recién nacido: erupción asintomática, benigna, autolimitada y de etiología desconocida. Posiblemente se trate de una reacción de la piel neonatal a estímulos mecánicos o térmicos. Son lesiones de número variado, localizadas en cualquier lugar del cuerpo incluido, algunas veces, las palmas y plantas. 

Mancha en salmón: lesión maculosa, plana, de color rosa o rojo pálido, localizada, fundamentalmente, en párpado superior (beso del ángel), nuca, (picotazo de cigüeña) y frente. Es la lesión vascular más frecuente la infancia, presente en el 30-40% de los recién nacidos. Es debida a la presencia de capilares dérmicos distendidos, testigos de la persistencia de la circulación fetal.

Mancha mongólica: es una mácula presente al nacimiento de color marrón oscuro a gris o azul negro, puede ser simple o múltiple, de tamaño entre unos pocos mm a 10 cm o más de diámetro, localizada, generalmente, sobre el área lumbosacra, nalgas y, ocasionalmente, en miembros inferiores, espalda y hombros, presente en el 10 % de la raza blanca. 

Signo de Arlequín: aunque puede apreciarse en el recién nacido a término, habitualmente, se presenta en el prematuro. Consiste en un enrojecimiento de medio cuerpo en contraste con el simultáneo color blanquecino del otro medio. Se atribuye a la inmadurez de los centros hipotalámicos que controlan el tono de los vasos periféricos. 

Cutis marmorata: la piel presenta un aspecto moteado, reticulado, veteado o de red que recuerda al mármol, de color azulado que se aprecia sobre todo en el tronco y extremidades. Se trata de una respuesta fisiológica al llanto o a la baja temperatura
y es debido a una dilatación de los capilares y pequeñas vénulas; normalmente desaparece al recalentar al niño.

Cutis marmorata telengiectásica congénita: es una malformación vascular cutánea, presente al nacimiento. Se distinguen formas localizadas y formas generalizadas. La piel presenta máculas de aspecto reticulado, marmóreo, serpiginoso, de color eritematoso o violáceo-azulado que recuerda una forma exagerada de cutis marmorata. 

Acné neonatal: erupción con pápulas inflamatorias, eritematosas y pústulas, sin comedones, localizada en las mejillas y, ocasionalmente, mentón y frente. Es debido a la estimulación hormonal de las glándulas sebáceas que todavía no han involucionado hacia la inmadurez propia infantil. 

Adiponecrosis subcutánea del recién nacido: se caracteriza por la aparición durante los primeros días o semanas de vida, de nódulos o placaselevadas, localizadas en mejillas, brazos y espalda. Las lesiones pueden ser únicas o múltiples, de tamaño variable desde pequeños nódulos a placas de varios cm de diámetro, cubiertas por una piel de un tono rojo-violáceo. Con frecuencia, al inicio del cuadro, estas áreas afectadas son dolorosas y el niño se encuentra incómodo y llora vigorosamente al ser manejado. Es una enfermedad benigna, autolimitada, de etiología desconocida. Se supone que intervienen en su producción, el trauma del nacimiento, la asfixia, la exposición prolongada al frío y la hipotermia.

Aplasia cutis congénita: es un defecto congénito, presente al nacimiento caracterizado por la ausencia localizada de la epidermis y dermis y en ocasiones del tejido celular subcutáneo. Normalmente se presenta como un defecto solitario pero también puede ser múltiple, de tamaño variable y forma diversa (circular, oval, romboidal, estrellada) localizado, en la mayoría de los casos en la línea media del cuero cabelludo.

Bebe colodión: Al nacimiento presenta una piel eritematosa recubierta de una membrana gruesa, tensa y brillante, como envuelto en celofán. Los neonatos presentan ectropión, pabellones auriculares y nariz aplanados y labios fijos en forma anular. En algunos casos el engrosamiento de la piel puede restringir sus movimientos o dificultar la succión o el cierre de los ojos La membrana se resquebraja con los primeros movimientos y poco después del nacimiento se empieza a desprender en grandes láminas.

Feto de Arlequín: término para designar una forma severa, dramática de ictiosis congénita.

INFECCIONES DEL RECIEN NACIDO

Candidiasis oral (muguet): es una infección superficial de la mucosa oral por candida albicans, afecta, aproximadamente, al 2-5 % de los recién nacidos sanos, hijos de madres portadoras que se contagian al pasar por el canal del parto. Cuando es
adquirido al nacimiento, la lesión se hace aparente, clínicamente, hacia el 8-9 día de vida. El muguet puede ser asintomático u ocasionar molestias, irritabilidad y disminución de la ingesta.

Candidiasis cutánea neonatal: En la forma neonatal la infección es adquirida al nacimiento o postnatalmente. Las lesiones se aprecian a partir de la primera semana de vida y con frecuencia se extienden a partir del área perianal pudiendo, incluso, limitarse el proceso, al área del pañal. 

Impétigo neonatorum: las lesiones puede aparecer tan, precozmente, como el 2º o 3º día de vida. Normalmente, se presentan como ampollas superficiales. Las lesiones tienden a localizarse en las zonas húmedas o de oposición de dos superficies cutáneas, ingle, axila, pliegues del cuello.

Síndrome de piel escaldada por estafilococo:  afecta, principalmente, al recién nacido, lactante y niño pequeño, por no disponer de anticuerpos antiestafilocócicos y por su peor capacidad para depurar la exfoliatina por vía renal.

Varicela neonatal: el riesgo de varicela congénita es del 0,4 % si la madre padece varicela entre 0-14 semanas de gestación y del 2 %, si la sufre entre las 13-20 semanas de gestación. Los niños expuestos al virus varicela-zoster in útero durante las segundas 20 semanas de embarazo, pueden pasar varicela inaparente y luego sufrir un herpes zoster a temprana edad. El recién nacido puede enfermar de varicela, lo que se conoce como varicela neonatal, si la madre la padece durante las 2-3 semanas finales de la gestación y primeros días postparto o lo que es menos frecuente, si la madre sufre un brote de
herpes zoster durante el mismo período de tiempo. El cuadro de varicela neonatal por lo general es leve. Algunos niños desarrollan pocas lesiones cutáneos y por lo demás se encuentran bien. Se considera período de riesgo, durante el cual la varicela neonatal puede ser incluso mortal, cuando la madre sufre la enfermedad entre 5 días antes y dos días después del parto. 

NEVUS CONGENITOS

Nevus es un término que tiene un amplio significado en dermatología. Hay quien lo utiliza, simplemente, como "mancha". El nevus es una displasia circunscrita de origen embrionario de uno o más elementos de la piel. El término nevus, no designa el tejido afecto, por lo que es necesario ponerle un apellido para definir mejor la lesión, así hablamos de nevus pigmentado, sebáceo, etc. 

Nevus melanocítico congénito: los nevus melanocíticos congénitos se caracterizan por la presencia de células névicas en la zona inferior de la dermis reticular, aunque a menudo su identificación no resulta fácil, al tener características histológicas de nevus intradérmico, compuesto o de unión. La frecuencia en el recién nacido de los nevus melanocíticos congénitos es del 1,1 %.

El riesgo de por vida de desarrollar un melanoma en un nevus gigante congénito es del 4-6 %.

El tratamiento de los nevus congénitos debe ser individualizado. No hay consenso sobre si se debe extirpar o someterle a observación estricta. La extirpación, incluso total, no garantiza el no desarrollo de un melanoma en el futuro, con lo cual la extirpación de los nevus pequeños congénitos no está justificada. Pero si conviene vigilarlo con dermatoscópia digital.